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La Coctelera

BLOG DE ELEANORA CLUMSY

14 Mayo 2009

23.- El vuelo del gobernador.

7 de septiembre de 2006

La prensa dice que no hubo sabotaje ni atentado, sino que se trató de un dramático accidente. La prensa, ya se sabe, nunca miente.

Estábamos todas las internas comiendo el deplorable guiso de patatas con salchichas de pollo, como todos los miércoles, cuando escuchamos un estruendo que nos hizo saltar de nuestros bancos a todas a la vez.

Corrimos a asomarnos a las ventanas y pudimos contemplar sobre el muro una bola de fuego mientras comenzaba a formarse una espesa columna de humo. Las vigilantes tocaban sus silbatos y gritaban que volviéramos a nuestros sitios, aunque ellas estaban mucho más nerviosas que nosotras. Todas se preguntaban qué era aquello.

Yo supe, en el mismo instante, que nuestro gobernador no sólo acababa de abandonar Locked Island sino que, en el mismo vuelo, había dejado este mundo.

Debo reconocer que un estremecimiento recorrió mi inmenso cuerpo centímetro a centímetro. Podía sospechar que algo importante se estaba preparando. ¿Cómo explicar de otro modo la visita del gobernador en persona a una presa que todo el mundo tiene por deficiente?

El mensaje estaba claro: alguien, más poderoso que el gobernador, no quería bromas con el diario de Eleanora Clumsy. Y ese alguien tiene muy mal genio.

El diario de Eleanora tiene que ser destruido, y si los implicados no logran hallar la clave para hacerlo, serán ellos los que caigan. El gobernador, el primero.

A nadie extrañó que la sebosa Brigitta siguiera deglutiendo sin atender al revuelo que se había organizado en el comedor. Yo, por mi parte, esperaba que la alcaidesa se dirigiera a mí y me ordenara acudir a su despacho. No tardó en hacerlo. Por la noche, poco antes de apagar las luces, me llevaron a su presencia.

- ¿Te das cuenta, gorda infame, que esto no es un juego?

Yo la miraba impávida.

- ¿No tienes nada que decir? ¡Y deja de mirarme con esa cara bobalicona! Si han sido capaces de cargarse al gobernador, ¿qué crees que pueden hacer contigo?

Yo incliné la cabeza para mirar a la alcaidesa con otra perspectiva, al tiempo que le contestaba:

- ¿Encerrarme en Locked Island?

- ¡Van a matar a todos los que hayan tenido acceso al diario de Eleanora, estúpida!

Entonces pude comprobar, por primera vez en los ocho años que llevo aquí, cómo a la alcaidesa le temblaban las manos. Por eso, me atreví a añadir:

- Mandaré la clave por correo electrónico desde mi país, cuando esté a salvo y con mil de los grandes en mi bolso.

El asesinato del gobernador ha provocado una inflación en el mercado de los chantajes.

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11 Mayo 2009

22.- La visita del mismísimo gobernador.

6 de septiembre de 2006

La oferta que me hizo la alcaidesa ha venido hoy de la mano del mismísimo gobernador. ¿Cómo lo ven?

Sí, el peripuesto y corrupto gobernador ha venido en persona a ver a la deficiente pinnípeda Brigitta Torske. Y lo ha hecho como si viniera a presentar su programa electoral para los próximos comicios. El muy imbécil.

Su helicóptero ha aterrizado en el helipuerto de Locked Island a media mañana y, escoltado por seis gigantes, se ha dirigido directamente a la sala de reuniones, a donde yo he sido conducida inmediatamente. Ha puesto ante mis ojos la orden de conmutación de pena y expulsión inmediata del país.

- Es lo que quieres, ¿no, Brigitta?

Yo me he mostrado azorada, confusa, como un pájaro acorralado... o como una foca acorralada, no entremos en detalles.

- Me han dicho que entiendes todo a la perfección y que estás llevando esta farsa hasta extremos grotescos.

- ¿Qué es grotescos?

El gobernador se ha llevado las manos a la cara, desesperado y confuso. Se lo habían advertido, pero... ¿tanto? Muy bien, Brigitta, muy bien. Sigamos la farsa.

- Necesito la clave. Todos necesitamos la clave. Incluso a ti te beneficia que yo tenga la puta clave del diario de Eleanora.

Me ha soltado una retahíla de razones por las que ese diario debe ser destruido, incluida la supervivencia del Dirt Orphanage , y de sus mil quinientos huérfanos. Ha llegado a prometerme quinientos de los grandes a cambio de la información. Mucho dinero para gastar en mi pequeña aldea de pescadores.

A un engreído y prepotente gobernador nunca le viene mal que una idiota y sudorosa gorda se ponga en pie delante de él y le grite muy enfadada y salpicándole de saliva:

- ¡Yo no saber puta clave!

Y el espectáculo termina cuando la gorda de cutis infame se da media vuelta y, de espaldas al mismísimo gobernador, dice con voz calmada:

- Necesito ir baño.

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8 Mayo 2009

21.- Soy más lista de lo que pensaban. Según ellos.

5 de septiembre de 2006

La alcaidesa me ha llamado poco antes del almuerzo. Me ha invitado a tomar asiento y después ella, rodeando su mesa, se ha sentado en su sillón de piel.

- ¿Fumas? -me ha preguntado ofreciéndome un cigarrillo.

- Gracias. No. Prohibido fumar -le he contestado-. Sólo patio.

La alcaidesa se ha encendido uno, ha aspirado con fuerza y ha expulsado el humo sobre mi cara.

- No deberías fumar ni en el patio. Tienes un cutis deplorable. -Y, sonriendo, ha añadido:- El de Eleanora sí que era un cutis perfecto.

He empezado a ponerme nerviosa. Su tono era tan suave, tan falsamente conciliador, que presagiaba unos cuantos días en celda de aislamiento, algunos palos y todos los insultos del mundo.

- Sé que me entiendes perfectamente, aunque te hagas la idiota. Así que no me voy a andar con rodeos. Quiero la clave del diario de Eleanora, y la quiero ya.

Después ha dicho que el diario de Eleanora lo conoce más gente de la necesaria, y que eso es muy peligroso. Le ha faltado decir que, sobre todo, es peligroso para gente como ella.

- Has demostrado que quieres colaborar, por eso nos diste la dirección de Geocities. Y no sabes cuánto te lo agradecemos. Pero, como comprenderás, eso no nos basta. ¿Los vas entendiendo?

Yo no he apartado mis ojos bizcos de su nariz prominente, he abierto la boca y he dejado escapar un finito hilo de baba.

Se ha levantado y se ha dado media vuelta para mirar por la ventana. Se ha recreado contemplando las obras de ampliación de Locked Island. Y se ha creído poderosa.

- Eres todavía más lista de lo que pensábamos.

Al cabo de un rato, se ha vuelto para aplastar su cigarrillo sobre un cenicero, ha apoyado las dos manos sobre la mesa, se ha inclinado sobre ella para acercarse a mí y me ha susurrado:

- Quiero hacerte una oferta.

Yo he tenido el coraje de tirarme una sonora ventosidad. He sabido ponerme colorada, agachar la cabeza y pedir perdón. La alcaidesa ha soltado una carcajada:

- Sí. Mucho más lista de lo que ya sabíamos.

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6 Mayo 2009

20.- Ya tienen el diario de Eleanora.

4 de septiembre de 2006

El abogado Cheater ha venido a primera hora de la mañana muy malhumorado. Dice que está harto de jueguecitos y que si me estoy haciendo la imbécil lo estoy consiguiendo.

Yo, por mi parte, me he mostrado alegre y con intención colaboradora. No obstante, si todo sale bien, el sábado me voy de Locked Island.

- Soy un fiel lector de tu blog, Brigitta.

Yo he bizqueado y he abierto la boca. ¿Blog?

- Sí... el blog de Eleanora Clumsy, que tuviste la suerte de heredar -añade con una sonrisa amargada-; el que va a darte tanto poder...

He puesto el papel sobre la mesa.

Él lo ha tomado como un lobo hambriento, ha abierto su portátil y ha tecleado la dirección del diario de Eleanora. Sus ojos se han iluminado y su boca ha abierto una sonrisa.

Tiene ante su mirada un completísimo y detallado relato de corrupción política, extorsión, fraude, crímenes, prevaricaciones, sobornos...

- Me tienes que dar la clave.

Sabía que me la pediría. El diario tal y como lo escribió Eleanora puede hacer mucho daño a personas a las que hay que proteger. Con la clave podría reescribirse completamente, y deshacerse de competidores indeseables.

- ¿Qué es clave?

Me ha señalado con el índice de su mano derecha, que lo ha colocado a dos centímetros de mi nariz, haciéndome bizquear todavía más.

- No sé a qué estás jugando, Brigitta. Sé que eres muy inteligente, que tienes un plan y que te estás haciendo la idiota. Y lo haces bien, por cierto. Pero te advierto que tengas muchísimo cuidado.

- No sé idiota. Yo no sé clave idiota -me he puesto seria, con tanta amenaza.

Ha dado un puñetazo sobre la mesa y su gesto se ha transformado en el de un ser a punto de estallar de ira.

- ¡Que me des la clave! ¡La clave, gorda estúpida, foca inmunda! ¡La puta clave!

Yo me he encogido de hombros y he repetido: "¿Qué es clave? Yo no sé clave".

El desesperado Cheater se ha levantado violentamente tirando la silla al suelo, se ha puesto a dar vueltas por la salita con las manos en la cabeza y, mirando al techo, ha exclamado:

- ¡Me cago en la putísima Eleanora que fue a darle su diario a esta pinnípeda deficiente!

- ¿Qué es pinnípeda?

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5 Mayo 2009

19.- Un papel bajo la almohada.

3 de septiembre de 2006

He estado desde el jueves en una celda de aislamiento, y no me han permitido ningún contacto con las demás reclusas y mucho menos con internet. Sólo me dejaron salir ayer sábado para hablar con el abogado Cheater.

Después fui recibida por la alcaidesa, que amablemente quería explicarme los motivos de la sanción:

- Eres rematadamente estúpida, Brigitta.

Al parecer, no le sentó nada bien que todas se enteraran de que el próximo sábado estaré en la calle si les doy la dirección del diario de Eleanora.

Yo le insistí en que no dije nada, sino que fue el propio Cheater quien habló más alto de lo aconsejable.

Después me preguntó cómo había ido mi reunión con el abogado, y yo se lo conté como luego se lo contaría a mis compañeras:

- Abogado querer algo yo no sé. Querer ese diario Eleanora lunes. Yo no tener diario.

La alcaidesa me echó de su despacho a gritos y empujones mientras yo no dejaba ni por un instante mi gesto bobo.

Por la noche, durante la cena, bajé al comedor fingiendo nerviosismo e incomprensión. Dije, en voz suficientemente alta para que pudieran oírme las vigilantes, que había encontrado bajo mi almohada un papel con unas palabras muy raras.

Se lo mostré a algunas. La mayoría de ellas no tenían ni idea de lo que era: www.geocities.com/..... y a continuación una frase corta escrita sin separar las palabras. Pronto llegaron a la conclusión de que se trataba de un sitio web. Los sábados, con eso de las visitas, mis compañeras no están muy espabiladas.

Mi intención es seguir haciendo creer que no me entero de lo que está ocurriendo y comunicar de manera inocente, y casi sin querer, la dirección del diario de Eleanora a todas las reclusas de mi mesa. Quizás algún día ellas también puedan utilizar ese dato para obtener algún beneficio.

Una de mis compañeras se me acercó antes de retirarnos a dormir y me susurró al oído:

- Memoriza eso y destruye el papel. Y ni se te ocurra decirle a nadie su contenido hasta que no estés a salvo en tu pueblo.

- Ja.

Mañana lunes comunicaré la dirección del diario de Eleanora al abogado Cheater.

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5 Mayo 2009

18.- Perturbaciones.

30 de agosto de 2006

He recibido dos visitas en el blog, algo siempre agradable, sobre todo cuando en ocho años nadie me ha visitado en Locked Island, salvo el abogado de Eleanora el pasado sábado.

El Peletero es un viejo conocido de Eleanora. Solía hablar de él. Recuerdo que a mí me tenía confundida, pues todo el mundo aquí habla de su abogado, de su médico, de su psiquiatra, de su charcutero... Pero era la primera vez que yo oía que alguien tuviera un peletero de cabecera.Leyendo el blog de Eleanora pude conocerle. Y reconozco que me deja perpleja. Personas como él son los que me recuerdan quién soy, de donde vengo y a qué puedo aspirar. No soy Eleanora.

Agatha, por otra parte, no me perturba menos. Habla de identidades confusas, de mi especial interés por no parecerme a Eleanora. Yo la admiraba con enfermiza y detestable envidia, a la vez que pensaba que ella me despreciaba. Eleanora Clumsy era hermosa, elegante, educada, refinada, sociable... Y yo no.

Relaté aquí su ejecución. Quería reflejar en letras lo que para siempre se ha quedado en mi retina y que cada noche, al cerrar los ojos para pretender dormir, vuelvo a ver con la misma claridad de aquel momento.

Quince días después recibí este blog y su diario. En estas pocas semanas, los he leído muchas veces, me he impregnado de cada una de sus palabras y de sus expresiones, les he puesto voz y rostro... y gestos. En ocasiones me ha parecido que la propia Eleanora me los leía en voz baja mientras yo dormía en mi celda.

Lo que sólo pertenece a una persona había pasado a pertenecer a dos. Y lo que antes eran dos seres antagónicos, ahora se habían convertido en uno sólo.

De alguna manera, yo ahora soy Eleanora Clumsy. Yo ahora soy su voz y su mirada. A veces sueño incluso que estoy dentro de su cuerpo. Por la mañana, el espejo me devuelve a la realidad.

Podré aparentar con palabras ser ella, aunque no quiera hacerlo. Pero mi pelo, mi cutis, mi peso... mi pasado y mi presente me recuerdan quién soy. El único consuelo es que todo esto va a servir para que dentro de quince días esté de vuelta a casa, a miles de kilómetros de Locked Island.

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4 Mayo 2009

17.- Esperando la libertad.

29 de agosto de 2006

Mis compañeras están muy contentas porque dentro de quince días dejará de haber eclipses de sol en el patio de Locked Island. Sí, mi gordo trasero dejará de hacerles sombra porque yo estaré en libertad. Ellos me lo han prometido a cambio de la dirección de GeoCities en la que Eleanora guardó su diario.

El próximo sábado Charles Cheater, el abogado, vendrá buscando una respuesta.

Yo le diré lo que aquí me han aconsejado: primero la libertad y luego el diario de Eleanora.

Pero hay un problema que no he comentado a nadie. Tengan en cuenta que sigo siendo imbécil. No me interesa que en ningún momento se pierda esa idea de mí. Al menos hasta que esté absolutamente libre.

Quizás cuando esté de regreso en Sunnmøre.

El problema es que tengo la dirección de la página personal de Eleanora en GeoCities. Lo que no tengo es ni su ID ni su password. Ellos podrán leer si quieren su diario, pero no podrán modificarlo ni borrarlo. Eleanora no me dio esa información. No sé si eso me perjudica más de lo esperado. Me tiene, sencillamente, confundida. Y bastante atemorizada.

Sí. Las gordas también tenemos miedo. Casi siempre con más frecuencia de la deseada.

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30 Abril 2009

16.- Alegría, alegría.

27 de agosto de 2006

Hacía tiempo que no era objeto de tanta atención por parte de mis compañeras. No han parado en todo el día de preguntarme qué era eso de la página personal de Eleanora, y cómo que me iban a poner en libertad dentro de quince días.

La verdad es que se las veía alegres por mí, lo cual me ha sorprendido, pues pensaba que pesaría más la envidia que la solidaridad. Sobre todo tratándose de mí, que no soy muy popular en Locked Island.

Bien. Ellas también lo oyeron. La propuesta de Cheater era esa: mi libertad a cambio del diario de Eleanora Clumsy, alojado en una página personal en Geocities.

Naturalmente, yo me he hecho la estúpida. Se me da muy bien. Yo les decía "Jeg ikke vet!, ¡no sé!, ¡no sé de qué me hablan". Incluso después de la comida, ya todas más calmadas, he seguido insistiendo en que no sabía de qué me hablaba el abogado Cheater.

- Él decir a mí yo en libertad dentro quince días. 

- Síii -reían entusiasmadas las que hasta ayer yo creía enemigas.

- Pero pedirme diario Eleanora -las he mirado con cara atontada-. Yo no saber diario Eleanora.

Winona, que es la mujer más buena que nadie haya podido conocer jamás, me ha abrazado hasta donde abarcaban sus brazos. Era curioso ver el contraste de su piel tan negra y seca con la mía tan blanca y rolliza.

- A ti primero que te pongan en libertad, y luego les das lo que te pidan -me ha dicho sin soltarme.

- Y no te compliques mucho la vida -ha añadido otra reclusa entre la algarabía de todas

 - Jajaja, si se va la gorda tendremos mucha más comida para repartir entre todas.

- ¡¡Y podremos tomar el sol sin que nos haga sombra su trasero inmenso!!

Por primera vez en mucho tiempo he reído con ellas, y hemos bailado todas juntas en un corro mientras yo gritaba lykke!, lykke!, alegría, alegría, al mismo tiempo que intentaba hacer creer que no tenía noción de lo que estaba pasando.

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Eleanora Clumsy decidió matar a su marido, el más popular presentador de la televisión. Comenzó a publicar en este blog en abril de 2006.

Eleanora lo tituló "Yo también quiero a mi marido".

Las mías no son las primeras manos que, después de todo, han escrito en este blog. Nunca seré capaz de saber si eso me da poder o, simplemente, me convierte en una víctima más de Eleanora Clumsy.

Por ahora me limitaré a reproducir, capítulo por capítulo, todo el diario de Eleanora.

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