27 de agosto de 2006

Hacía tiempo que no era objeto de tanta atención por parte de mis compañeras. No han parado en todo el día de preguntarme qué era eso de la página personal de Eleanora, y cómo que me iban a poner en libertad dentro de quince días.

La verdad es que se las veía alegres por mí, lo cual me ha sorprendido, pues pensaba que pesaría más la envidia que la solidaridad. Sobre todo tratándose de mí, que no soy muy popular en Locked Island.

Bien. Ellas también lo oyeron. La propuesta de Cheater era esa: mi libertad a cambio del diario de Eleanora Clumsy, alojado en una página personal en Geocities.

Naturalmente, yo me he hecho la estúpida. Se me da muy bien. Yo les decía "Jeg ikke vet!, ¡no sé!, ¡no sé de qué me hablan". Incluso después de la comida, ya todas más calmadas, he seguido insistiendo en que no sabía de qué me hablaba el abogado Cheater.

- Él decir a mí yo en libertad dentro quince días. 

- Síii -reían entusiasmadas las que hasta ayer yo creía enemigas.

- Pero pedirme diario Eleanora -las he mirado con cara atontada-. Yo no saber diario Eleanora.

Winona, que es la mujer más buena que nadie haya podido conocer jamás, me ha abrazado hasta donde abarcaban sus brazos. Era curioso ver el contraste de su piel tan negra y seca con la mía tan blanca y rolliza.

- A ti primero que te pongan en libertad, y luego les das lo que te pidan -me ha dicho sin soltarme.

- Y no te compliques mucho la vida -ha añadido otra reclusa entre la algarabía de todas

 - Jajaja, si se va la gorda tendremos mucha más comida para repartir entre todas.

- ¡¡Y podremos tomar el sol sin que nos haga sombra su trasero inmenso!!

Por primera vez en mucho tiempo he reído con ellas, y hemos bailado todas juntas en un corro mientras yo gritaba lykke!, lykke!, alegría, alegría, al mismo tiempo que intentaba hacer creer que no tenía noción de lo que estaba pasando.