19 de abril de 2006

Necesité unos segundos para asimilar la propuesta que Leo Barely me estaba haciendo: quería que yo, Eleanora Clumsy, entrevistara a mi marido, el periodista número uno de la televisión, Donnald Clumnsy.

No sé qué cara puse, o qué cara me vio el director, pero lo cierto es que volvió a sentarse mientras se quitaba las gafas y las depositaba con ciudado sobre la mesa.

- Es una idea espléndida, Eleanora.

Y añadió levantando la palma de la mano y llevándola de izquierda a derecha, escribiendo un tilular en el aire:

Ocho años de éxito arrollador
Eleanora Clumnsy entrevista a su marido Donn

Leo es muy inteligente. Había comprendido mi expresión. 

- ¿No te parece bien? -preguntó poniéndose nuevamente las gafas.

No supe qué contestar. Simplemente dije que sí, claro. Pero es que yo nunca le había dicho NO a Leo Barely. Siendo quien soy.

Sí, claro que sí, cómo no iba a parecerme bien. Nunca jamás nadie se atrevió a decirle NO a Leo Barely.